«Todos lo saben», de Ashgar Farhadi

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Ashgar Farhadi es uno de los intelectuales del momento, un director que parece que ha conseguido la cuadratura del círculo: el aplauso casi unánime de la crítica a cada una de sus películas y el favor de un público cada vez más amplio. Al menos, hasta ahora. El realizador iraní ha estrenado recientemente Todos lo saben, un film rodado en nuestro país con un reparto de lujo encabezado por Penélope Cruz y Javier Bardem pero que, a pesar de este acercamiento geográfico, cultural y social, no ha convencido como los anteriores.


 

Borja Efe Eme: Hola de nuevo, cinéfilo amigo. Volvemos a encontrarnos para hablar de películas, me parece (algún día lo haremos para hablar de la espantada de Lopetegui con la Selección de fútbol). Tenemos estreno fresquito y jugoso: Todos lo saben, del director iraní Asghar Farhadi (no sé si me dejo alguna hache…).

Rubén Rojas: Fresquito fresquito no sé si se podría emplear para hablar de Todos lo saben.

Borja Efe Eme: Lo decía por lo reciente…

Rubén Rojas: Más bien es una película, y un tema, para estrenar el otoño. Yo al menos ya tenía en cuenta que iba a ver una peli de Farhadi. Y eso, a estas alturas, es casi una marca, y hay que tener una disposición de ánimo.

Borja Efe Eme: Sin duda, es uno de los directores de moda. Colecciona premios Óscar y de festivales de cine como quien recolecta uvas…

Rubén Rojas: De moda entre los críticos y el público «adulto», desde luego. Por eso quizá con esta última ha querido Farhadi acercarse al público más sencillo, el más visceral, el consumidor de dramas televisivos. Lo mismo etiqueto demasiado. Pero esta película es menos compleja y menos sorprendente que las anteriores. ¿No te parece, Borja Efe Eme?

Borja Efe Eme: Paradójicamente, tratándose de una coproducción y rodada en nuestro país, a mí me ha resultado la película menos cercana de Farhadi.

Rubén Rojas: Sí, coincido. Curiosa paradoja.

Borja Efe Eme: Quiero decir que me ha resultado más difícil en esta ocasión empatizar con la trama y el sufrimiento de sus personajes que con alguna de sus películas anteriores. Con todo, Farhadi se mantiene fiel a su estilo. Una vez más, nos presenta la historia de un grupo familiar dentro de un entorno propenso a las habladurías o con fuertes convencionalismos sociales en los que termina sobreviniendo la tragedia.

Rubén Rojas: Lo del estilo es innegable, en eso hay unanimidad. Es imposible ver una peli de Farhadi sin ser consciente de su sello, de sus obsesiones, de su transparente acercamiento a los dilemas y a los sufrimientos humanos. Sin embargo, y puede que por ahí venga el problema, aquí la historia está demasiado forzada. Se ha perdido un poco de naturalidad. A los espectadores no nos sorprenden ya historias de secuestros, me temo. Lo que en anteriores películas eran vericuetos del alma humana, aquí es un mecanismo (de thriller, quizá) demasiado obvio, que resulta previsible. Aunque también es verdad que al final es lo que menos importa, es un mero McGuffin.

Borja Efe Eme: Para quien no la haya visto aún, hay que decir que Todos los saben cuenta la historia de una familia española que se reúne para celebrar la boda de la menor de tres hermanas (Inma Cuesta). Durante su transcurso, el secuestro de la hija de una de las hermanas amenazará con romper el aparente equilibrio de la familia.

Rubén Rojas: El equilibrio familiar, he ahí el asunto clave en la trama.

Borja Efe Eme: Así es. Por un lado, Farhadi mantiene esa cierta línea argumental dramática que lo ha hecho reconocible a nivel internacional, porque Farhadi, independientemente de donde ruede, es un experto en el drama humano que, por definición, es universal, pero, y coincido contigo, no sé si ese saber hacer casi artesanal del director iraní termina por alejar, por previsible, a quienes más le han seguido hasta ahora.

Rubén Rojas: Bueno, sin dramatizar, nunca mejor dicho. Es un realizador joven, con mucho aún por crear. Y si decimos todo esto, si somos exigentes, es porque ya hemos visto de lo que es capaz, tiene películas extraordinarias.

Borja Efe Eme: Es el peligro de la autoimitación.

Rubén Rojas: ¿Es su película más floja desde A propósito de Elly (2009)? Puede ser. Pero eso no quita que sea una muy buena película, superior a la media. Destaquemos los puntos fuertes, que los tiene. Para empezar, y esto coinciden todos, el reparto. Es espectacular.

Borja Efe Eme: Él mismo confiesa en una entrevista a bloguionistas que sus guiones comienzan por una imagen: «Normalmente todo parte de una imagen. Nader y Simin nace de una imagen: un hombre bañando a su padre anciano. Esa imagen me rondaba la cabeza, así que empecé a hacerme preguntas». Es un director de poderosa atracción visual, a pesar de hacer apología de la sencillez y, sin embargo, creo que ese modo de construcción del guion le resta fuerza a sus historias. Sus personajes se acaban envolviendo en una espiral de mentiras y secretos que desemboca en finales demasiado forzados, como es el caso de Todos los saben, como indicabas al comienzo.
Es lo más flojo que encuentro en este director. A partir de ahí, es un disfrute su trabajo con los actores. Y, como bien dices, en esta ocasión el reparto es de campanillas: Penélope Cruz, Javier Bardem, Ricardo Darín, Eduard Fernández, Bárbara Lennie, Elvira Mínguez, Inma Cuesta…

Rubén Rojas: Correcto. Farhadi parte de una imagen, que en Todos lo saben es el mecanismo del reloj del campanario del pueblo. Y de esa misma forma, pieza a pieza, va armando sus guiones, que, más que estar mal escritos, en este caso veo errores en el enfoque. Me explico: una vez presentada la familia y puesta en contexto (el pueblo, la boda, el secuestro), las escenas se suceden sólidamente, siempre ofreciendo un dato más, abriendo un hueco más para la interpretación.

Borja Efe Eme: Farhadi es un experto en desplegar sus piezas sobre el tablero, sí.

Rubén Rojas: Donde se equivoca, siempre en mi opinión, es en esos giros, en las decisiones que toma. A medida que profundiza en la historia, prefiere (y en el caso de esta película) las soluciones más fáciles y previsibles, menos ambiciosas. Es lo que diferencia esta peli de las anteriores. En aquellas las decisiones eran arriesgadas; se retorcía un poco más la intimidad de los personajes, se sacaba algo aún más sucio de ellos. En esta, Farhadi ha preferido un enfoque más convencional de los dilemas de sus personajes. Dilemas universales, muy potentes, por supuesto, pero en el fondo clichés. Hay aquí un acercamiento demasiado primario, por decirlo así, para ser Farhadi.

Borja Efe Eme: ¿Alguna decisión en concreto?

Rubén Rojas: Anécdotas melodramáticas que ensucian la trama. Si explico más hago spoiler, y no queremos eso. Y digo anécdotas porque resultan siendo innecesarias para el desarrollo de la historia central. Accesorias. Según Nando Salvà, Farhadi recurre «al más obvio sentimentalismo», y lo tilda de «mero material de telenovela». «Estrategias culebronescas», las llama Sergi Sánchez. No diría yo tanto.

Borja Efe Eme: Sí, parece que después de cada tempestad a la familia siempre le llega otra tormenta…

Rubén Rojas: Eso es. La táctica parece ser apretar y apretar. La angustia es palpable. Y si ves la película en el cine, percibes que la atmósfera es espesa, densa. Se percibe el sufrimiento. Y eso es también gracias a la inexistente música de ambiente (extradiegética). Eso Farhadi lo sabe. Igual que sabe que tiene que exprimir a sus fantásticos actores, con primeros planos, con rostros sin apenas maquillaje y dando el tiempo necesario a sus expresiones.

Borja Efe Eme: En ese constante sufrimiento, el papel de Penélope Cruz se lleva la palma. Quizá sea el más difícil de todo el reparto.

Rubén Rojas: Y el más intenso. Está muy bien Penélope para no caer en la caricatura, sobre todo teniendo que sobrellevar ese absurdo acento hispano-argentino.

Borja Efe Eme: El papel de Lennie también, pero quizá por todo lo contrario: resulta complicado mantener el papel de escéptica cuando lo que hay en juego es la vida de una persona.

Rubén Rojas: Esa es la función de Lennie, sin duda. Cada personaje tiene muy diferentes motivaciones, para seguir adelante o para dudar y retroceder. Esta consistencia viene desde el guion, no hay duda.

Borja Efe Eme: Y dando por terminadas estas «flaquezas» del guion, como decías, el tema del secuestro al final es una excusa de Farhadi para hablar de los temas que realmente parecen interesarle: el papel de la mujer en las sociedades patriarcales, la religión, el concepto de paternidad… Aunque por encima de todos, un tema central en el director iraní es el del secreto: el secreto que trata de descubrir la algo paranoico esposa de Fireworks Wednesday, el secreto de Elly que acaba desembocando en tragedia y, aquí, ese secreto aparentemente oculto y que, en realidad, todos lo saben. Y aún más: la mujer/madre como portadora de todos esos secretos. Farhadi, sin duda, es un ferviente defensor de la figura femenina.

Rubén Rojas: La mujer es la esencia de los temas que le interesan. En Irán la mujer es silenciada, escondida, maltratada en muchos sentidos, como ya se ve en anteriores películas. Pero en el cine de Farhadi la mujer, si guarda un secreto, recupera el poder. No es casualidad que las protagonistas de sus historias sean mujeres: Penélope Cruz, Bérénice Bejo, Taraneh Alidoosti o Golshifteh Farahani.
Y bueno, ¿qué decir de la excelsa fotografía de José Luis Alcaine? Qué bonitos planos aéreos con el dron, muy pertinentes. Qué encuadres dentro de las casas, de una habitación a otra, con los marcos de las puertas subrayando la acción (esto es ya para los puristas).

Borja Efe Eme: No sé si será buscado o no pero, por momentos, algunos de los paisajes no parecen muy alejados a los de su Irán natal.

Rubén Rojas: Es probable. Difícil saberlo. En cualquier caso, salvando todos estos defectos ya expuestos, yo me quedo con la sensación final. La película deja poso, es intensa y dolorosa. Te toca por dentro un buen rato, lo cual ya es meritorio.
En cuanto al trabajo actoral, parece más una interpretación por libre que una armonía coral dirigida por Farhadi. Para Irene Crespo, «los actores son mejores que la propia historia que están contando». Al contrario que otros films suyos, aquí los personajes dosifican más bien poco. Parece que Farhadi se ha embriagado de la pasión latina. Escribe Luis Martínez que los actores «se muestran y hasta exhiben con una rotundidad por encima incluso del texto». En esto estoy de acuerdo.

Borja Efe Eme: Para mí, que el reparto sea tan archiconocido va en detrimento de la verosimilitud de la historia, de sus personajes, pese a que los actores hagan un trabajo excepcional. Con todo, Todos lo saben parece una buena puerta de acceso al cine de Farhadi para todos aquellos que aún no lo conozcan.

Rubén Rojas: Que se preparen para un drama intenso, eso sí. Aunque no de llorar, curiosamente.

Borja Efe Eme: Y es que Farhadi es, como en su última película, ese secreto del cine mundial que ya todos conocen.

Rubén Rojas: Pero solo aquellos que consiguen acordarse de su nombre. El de sus actrices lo dejamos para más adelante…●

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